El despertar de los olores

 

Un mar de múltiples formas horizontales, picudas, curvas, planas, suaves, armónicas y despeinadas. Tonos, colores y formas. Los sentidos corporales que conectan con este mundo oculto. Se alargan y se encogen, se ensanchan y se contraen.

Un despertar como explosión dentro del agua, que genera un hilo ancho de burbujas cosquilleantes.

Múltiples posibilidades de agrado y desagrado que se tornan en simplemente ser. Los opuestos se encuentran y se unifican. Los tonos movedizos se transforman en chispas eléctricas que viajan en las conexiones cerebrales de la sensación viva y móvil que exalta las emociones y recorre el sistema que reúne el despertar de la conciencia hacia este mundo invisible que se ha hecho ahora visible.

Visible es también la sensación que recorre el cuerpo cuando aspiro el aroma del Viento de café.

 
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