Oda (2024)

Representaciones de la infancia

La infancia pasa, es el tiempo que solo lxs adultxs podemos ver. Lxs niñxs nunca la nombran, no saben siquiera que existe. Nos acercamos a ella de lejos, como espectadores que buscamos encontrarnos en ella. Vemos lo que perdimos. Miramos la infancia como memoria melancólica y la tratamos de entender. Representamos la memoria de la infancia como algo que nos queda y a veces se nos escurre de las manos. Queda un vacío ahora que somos lxs —seres desarrollados, completos y maduros— que tenemos que ser en la adultez. 

Lxs niñxs no son la infancia, porque la infancia no tiene miradas profundas, ni sonrisas, brazos, no tiene piernas o mocos en las narices, no corre y no grita. Ni la infancia son lxs niñxs ni los niñxs la infancia, pero están tan conectados y se necesitan, que ambos pierden algo si no se tienen.